Inspirar.

Para Respirar hace falta, primero, saber Inspirar.

Porque no es lo mismo Inspirar que ser fuente de Inspiración, aunque ambas vayan de la mano.

En nuestro camino, encontramos muchas personas que Nos Inspiran: con un gesto, con palabras, con una mirada a tiempo, el calor que desprenden sus acciones, la sonrisa abierta, el corazón que acoge, el carisma auténtico que une, la fuerza con la que lucha o ese abrazo que te descongela y reinicia cuando pensabas que no podías más.

Al Inspirarnos, nosotros Respiramos más puro, más fuerte y con más sentido a cada paso que damos.

Porque recordar esos instantes en que nuestras energías se unieron, te vuelve a llenar de aire los pulmones y el alma para seguir respirando disfrutándolo.

Respirar por respirar no lleva a nada. A cansarnos, a aburrirnos y a dar vueltas alrededor de uno mismo.

Abre los ojos. Mira desde dentro. Aprende de lo distinto, de lo que tienen de especial los que te rodean. Seguro que hay mucho más de lo que ves, de lo que crees que puedes encontrar.

Hay que saber Inspirar para poder Respirarlo y conservarlo muy dentro y, a su vez, en un eterno ciclo que repite, ser tú la persona que Inspira. Ser fuente de Inspiración para los demás.

Con tu ejemplo. Tu fuerza. Tu lucha. Tu sonrisa o ese abrazo a tiempo. Todo lo que das puede marcar la diferencia para otra persona.

Puedes regalar Aire puro al Pulmón del Juego de otra persona, que Respire contigo y gracias a ti, durante el tiempo que estáis unidos en una misma partida: un día, una semana, unos meses, algunos años… quién sabe y qué importa.

Porque cuando alguien te Inspira y tú le Inspiras, ya no Respirais por la vida de la misma forma que antes y, ese regalo, se mantiene dentro de nuestra esencia y nuestra forma de ser para siempre.

© Jugadora1.

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El regalo.

Siri, necesito urgentemente encontrar un regalo para mi, para subirme la moral después de esta semana de trabajo, de esta vida de estrés y rutina diaria.

Algo que me haga sentir bien cuando lo estrene.

Que me quite ańos y me aporte frescura.

Algo práctico pero elegante, que todo el mundo me mire deseando haberlo recibido.

Quiero un regalo único, distinto a lo que llevo a diario, a lo que se pone la gente.

Y sentirme querida, deseada y admirada a partes iguales cuando lo lleve.

Dejar de sentir ese vacío tras las compras, esa sensación de empacho instantáneo para después caer en la culpa sin remedio.

Un regalo que me acompańe cada día, del que nunca me canse.

Que sea difícil de encontrar y, a la vez, asequible en su precio.

O, mejor, que no tenga precio.

Eso, ¡quiero el mejor regalo que exista! ¿Dónde puedo encontrarlo?

……. ……. ……. ……. (procesando)

“Aquí tienes tu regalo”:

Y Siri se apagó, junto con el móvil al completo.

Miró hacia arriba. Fue un extrańo movimiento de cuello que hacía tiempo no realizaba, junto con un abrir de ojos y respirar aquel aire de primavera, sintiendo cómo entraba en sus pulmones mientras el sol le calentaba la cara.

Y, entonces, REspiró lentamente, con GAnas, deseando que ese instante durase para siempre y LO conservó en su interior para revivirlo las veces que quisiera, las que necesitara, tener el mejor Regalo del mundo.

© Jugadora1.

schöner Garten

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