Cluedormida.

La otra noche, en mi casa, se cometió un crimen. Por la mańana, al despertar, no encontré por ninguna parte las ganas de levantarme. Me sentía agotada y una poderosa sensación de incapacidad y melancolía me dominaba. No quedaba ninguna duda: habían asesinado mi autoestima y, con ella, mi energía y positividad.  ¿Qué había podido …

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